Churros tradicionales

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Deliciosos, apetitosos y ligeros, los auténticos churros son una estupenda golosina  para consumir a cualquier edad, en toda ocasión, solos o acompañados con café, chocolate, leche…; en el desayuno, merienda o postre.

Además son de preparación sencilla y rápida, contando con la ayuda de una churrera (de venta en cualquier ferretería y a un precio económico) tardarás unos 10 minutos en tenerlos listos. ¡qué más se le puede pedir!

Los churros se elaboran con una pasta hecha a base de harina de trigo, moldeada en una churrera y frita en aceite bien caliente.

Esta receta (que funciona perfectamente) es la que venía en la caja de mi churrera.

CHURROS (Receta tradicional)

 

INGREDIENTES:

· 1 taza de harina de trigo

· 1 taza de agua

· 1 pizca de sal

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ELABORACIÓN:

Poner el agua salada a calentar. Por otro lado, poner la harina en el recipiente en el que se vayan a hacer la masa de los churros.

Verter el agua hirviendo sobre la harina y con una cuchara de madera, remover hasta que se moje toda la harina, o sea, que no quede harina suelta; (Una docena de vueltas es suficiente, se tarda menos de 1 minuto).

No importa si queda algún grumo, ya que desaparecerán con la presión en el interior de la churrera.

La pasta debe resultar espesa, nunca blanda, ni líquida.

Una vez que tenemos la masa lista, la metemos en la churrera para dar a la masa forma de churro. Sobre la encimera de granito, vamos haciendo tiras largas con la churrera, formando los churros. Después los cortamos del tamaño que queramos.

Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de girasol y vamos echando los churros (no conviene echar muchos en cada tanda, para que no baje la temperatura del aceite y nos queden bien hechos y crujientes).

Una vez dorados y crujientes, se sacan, depositándolos en un colador para que pierdan el exceso de aceite y después se colocan sobre papel absorbente.

Se sirven los churros en una fuente espolvoreados con azúcar fina.

*** Consumir preferentemente en caliente, que es cuando conservan todas sus propiedades de sabor, aroma y digestibilidad.

***También se pueden ir echando los churros directamente de la churrera al aceite caliente, pero considero que hay más riesgo de que salpique el aceite al caer el churro, además, controlas mejor la fritura si tienes los churros previamente formados. De esta forma, sólo tienes que concentrarte en la fritura.

*** Otra ventaja de dar la forma de churro sobre una encimera, es que de esta manera se va enfriando la masa y no se abren ni estallan durante la fritura.

*** La cantidad de masa se puede aumentar o disminuir, siempre en la misma proporción, la taza que utilices para calcular la harina, tiene que llevar el mismo volumen de agua.

*** Si se desea, los churros se pueden congelar en crudo. Para ello, ponerlos en una bandeja, dejándolos separados para que no se peguen entre sí. Una vez la pasta esté dura, podrán almacenarse en bolsas. No es necesario descongelar para freírlos. (como las croquetas).

***Hay algunas variantes sobre la fórmula tradicional, tales como sustituir parte del agua por leche, añadir mantequilla o huevos… pero considero que la fórmula sencilla es la más recomendable.

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26 comentarios

  1. Este verano intenté hacer churros una mañana. La cosa salió tan tan tan catastróficamente mal que empezaron a saltar y a explotar, nos quemamos las dos personas que estábamos en la cocina, por todas partes: la cara, los brazos, el cuello…
    Desde entonces me ando con pies de plomo y, aunque ni se parezcan, los compro congelados.
    Me da un miedo terrible!
    Y ahora que veo los tuyos como que me entra el gusanillo de volverlos a hacer, a ver si me atrevo. =)
    Besos

  2. Mira que me gustan a mi!!!! pero en casa soy la única y confieso que a Navidades me compro una bolsa congelada y los días especiales me hago churros para desayunar, ja ja ja. Lástima no estar más cerca y me iba a tu casa cuando los hagas porque están perfectos y los ingredientes mejores y más naturales que los prefabricados.
    Un besito

  3. Yo siempre relaciono los churros con las noches de juerga, jajaja. Sí, lo típico ha sido siempre irse a desayunar chocolate con churros después de una noche de feria, o en Nochevieja…
    Así que hace mucho que no los como, porque ya no está una como para aguantar hasta altas horas…
    Pero, viendo estos tuyos, con esa pintaza, apetece prepararlos en casa, desde luego… ¡qué cosa tan rica!.
    Un besote, guapa.

  4. Estas recetas tan ricas son las que me hacen desear con todas mis fuerzas que llegue de una vez el frío!!
    Te han quedado mejor que los industriales y seguro que de sabor les dan mil vueltas.
    Besos

  5. Qué ricos! A mi me encantan los que prepara mi abuelo, que es churrero frustrado, jejeje. Con tu permiso me llevo esta receta para que él le eche un vistazo. Voy a ponerme al día porque estoy muy perdia.

    Besitos.

    Cris:
    Jugando a cocinar con «Driwrgy cocinitas»

  6. Onega qué ricos!!! cuanto tiempo sin comer churros.. no tengo churrera pero no estaría mal tener una para un antojo, que se me ha hecho la boca agua nada más verlos..
    Besos!

  7. Si señora!!!! Así es como se hacen los churros! En mi casa los hacía mi abuela desde siempre y luego mi madre… Y ahora yo y así es exactemente como los hacemos, harina, agua y sal. Te han quedado geniales Onega. Ah!! Y que sepas que me ha hecho mucha gracia tu comentario sobre las galletas de pistola, eso de que no has tenido ninguna dificultad ni con la masa ni con la maquinita… No esperaba menos con esas manos que tienes!!!! Desde luego cuando escribía los «puntos aclaratorios» no pensaba en ti jijijij
    Bicos guapa!!

  8. Muy Buenos!!! Mi Madre Y Mis Tías Comienzan Un Negocio De Pastelería Y Les Aseguro Que Si Venden Curros Con Esta Receta… Uff!!! No Les Duraran Nada, Se Los Comprarían Todos!
    Me Encanto Esta Reseta
    Besitos…

  9. Me gustaría saber cómo se pueden guardar los churros en crudo para poder hacerlos de un día para otro. Muchas gracias y espero su respuesta muy pronto.

    • Pues los extiendes en una fuente de inox, por ejemplo y los congelas al aire. Después, cuando están congelados, los guardas en una bolsa de congelación y los usas cuando los necesites

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